jueves 18 de junio de 2009

Politics

Los políticos malos prosperan en cualquier tierra. Por cada Chávez hay un Berlusconi,de los delincuentes en el poder no se escapan los países ricos. (Bush, anyone?). Para triunfar en la política, una de las cualidades indispensables es la capacidad de sostener las mentiras más desvergonzadas sin inmutarse. Ya saben a qué me refiero, las mentiras que insultan la inteligencia, que ofenden como un escupitajo en el rostro.
Para ilustrar una de esas mentiras, aquí un extracto de una entrevista publicada en jobboom

« Est-ce que les fonctionnaires de l’immigration mentionneront aux futurs immigrants qu’ils doivent être bilingues pour réussir au Québec?
R › Non. Ce qu’il faut pour travailler au Québec, c’est parler français. Il n’est pas obligatoire d’être bilingue, même si maîtriser l’anglais est une qualité. »

La respuesta la da Sam Hamad, el Ministro de Trabajo de la provincia de Quebec. Señor Hamad, con todo respeto: ¿es usted es un imbécil? Intente conseguir un trabajo bueno en Montreal sin hablar inglés. Es más fácil conseguir trabajo en Montreal hablando inglés solamente, que hablando francés y español.
Es increíble como un ministro puede mentir de esa forma. Claro, dirán, en Montreal se puede conseguir trabajo hablando solo francés. Lo acepto, pero esos trabajos no me interesan ni a mí ni a los inmigrantes que vienen como “skilled worker”, son mal remunerados y poco calificados. Los únicos trabajos buenos que he visto en Montréal a los cuales podría postularse alguien que no hable inglés, son los empleos oficiales, con la provincia o con el municipio.

Quebec no solo se limita a Montreal, me dirán. Cierto, pero eso no aplica en mi caso. No voy a ir a morirme del tedio a Riviere du Loup, a Chicoutimi, a Thetford Mines, a Drummondville, ni siquiera a la ville de Québec. Por fortuna no me puse a hacerle caso a lo que dice el gobierno de Québec, y estudié más inglés que francés, de no haber sido así, estaría en la ayuda social.

Pero no voy a hablar de las preferencias de cada cual, porque hay algo que me parece más grave: los funcionarios de inmigración de Quebec omiten, deliberadamente, informar a los inmigrantes acerca de un hecho fundamental en el mercado de trabajo: Hay que hablar inglés. No es una cualidad, ni un atributo, no hablar inglés en Montréal (donde vive más de la mitad de los inmigrantes de la provincia) afecta seriamente las perspectivas de carrera de cualquier persona, inmigrante o no. Que el ministro pretenda que no es así, me hace pensar, o es un inepto, o es un mentiroso, o una combinación de los dos, en fin. La pregunta se refiere claramente a "reussir au Québec", no a "travailler au Québec". Como buen político, no responde lo que le preguntan.


Definitivamente, los políticos.



martes 9 de junio de 2009

Cuestionario para los nuevos habitantes de Montréal

Después de un año en Montréal, debería poder contestar la mayoría de las preguntas del siguiente cuestionario:

1. Conoce la diferencia entre la SQ, la SAQ y la SAAQ?
2. ¿Ya compró bicicleta, está pensando en comprar bicicleta, o le robaron ya la bicicleta?
3. ¿Ya ha ido a comer a Nickels, la Belle Province, St-Hubert y Schwartz’s?
4. ¿También piensa que las hamburguesas de Harvey’s son mucho mejores que las de Mc Donald’s?
5. Es capaz de relacionar correctamente cada uno de los nombres de esta lista:
1. Pauline Marois
2. Bob Gainey
3. Gerard Tremblay
4. Margarite Bourgeoys
5. Jean Coutu
6. Guy Laliberté
7. Jean Charest
8. René Angélil
9. Gilles Duceppe

con las descripciones de la lista que sigue:

a. Lider del Partido Québecois
b. Fundador del Cirque du Soleil
c. Manager general de los Canadiens de Montréal
d. Alcalde de Montréal
e. Marido y manager de Celine Dion
f. Nombre de una de las comisiones escolares de Montréal
g. Líder del Bloc Québecois
h. Primer Ministro de Québec
i. Farmacista y empresario


6. La decoración de su apartamento, necesariamente, proviene de una de las siguientes fuentes:
a) IKEA
b) Las ventas de garaje
c) Lo que me encuentro en la calle
d) Walmart
e) No proviene de ninguna parte, los muebles ya estaban cuando me mudé

7. ¿Donde queda el supermercado Sabor Latino ?

8. ¿Sabe que es la tarjeta OPUS?
9. ¿Odia a todas las empresas de telefonía celular de Canadá , y ya no le parecen tan malas las de su país?
10. ¿A veces piensa que le iría mejor en Toronto, Vancouver o Calgary?
11. ¿Está seguro de que Ottawa es el lugar más aburrido de la tierra?
12. Si fuma, ¿ya sabe donde conseguir cigarrillos de contrabando?
13. El martes, ¿Va a cine, o aprovecha la promoción de PFK o hasta la de Pizza Pizza?
14. ¿Sabe que es la Rive-Nord y la Rive-Sud?
15. ¿Sabe lo que son los têtes à claques, y aún mejor, entiende lo que dicen?

lunes 16 de marzo de 2009

Idioteque

¿Será que este año los Canadiens de Montreal ganan la Copa Stanley? No tengo ni puta idea de hockey, pero veo malas señales: Echaron al entrenador, están buscando a alguien que lo reemplace, y está en duda la clasificación a los play offs. Los Canadiens han ganado la Copa Stanley 24 veces, todo un récord, pero del siglo pasado, pues la última vez que celebraron fue hace 15 años. Lo que más me preocupa, es que a los requisitos usuales exigidos para el trabajo de entrenar a los Canadiens (profesionalismo, experiencia, conocimiento, mentalidad ganadora, etc) aquí le agregan uno bastante inútil: Hablar francés. Porque en el hielo, y en el mundo del Hockey, se habla inglés. El francés le servirá al entrenador, poco más, poco menos, para contestarle a la prensa francófona de Montreal. Pero, por no hablar francés, son varios los buenos candidatos ya descartados, y algunos periodistas osan expresar que, a lo mejor, hablar francés no sea tan importante como requisito. Peut-être?

domingo 8 de marzo de 2009

Mujer gala

Para entender lo ridículo del chauvinismo, sólo hay que recordar quien es el ídolo nacional de Francia: Johnny Hallyday. Para quienes no lo conocen, Mr. Hallyday es la versión francesa de Elvis Presley, es el rock ridiculizado por un cantante que en cualquier parte no conseguiría dinero ni para los cigarrillos, pero que llena el Stade de France cuando quiera. En el mundo de la canción francófona, su éxito sólo se compara con el de Céline Dion.

Ah Céline! En Montreal, llena el Centre Bell cuando quiere. Todo el mundo te conoce gracias a una película sobre un naufragio. En 1998 “My heart will go on” ganó el premio Oscar a mejor canción para una película. Esto no importaría mucho, pero me entristece saber que esa canción haya derrotado a “Miss Misery”, de su majestad Elliott Smith. El mal gusto, como casi siempre, ganó la partida. Pero derrotar a Elliott Smith no debe haber sido duro para Céline, que ya ha hecho morder el polvo a rivales de la talla de Sir Paul McCartney: En la conmemoración de los 400 años de fundación de la ville de Québec, se organizaron dos gigantescos conciertos al aire libre, gratuitos: En julio Paul McCartney, y en agosto Celine Dion. No necesito decir cual fue el concierto con más público.

Icono gay comparable a Kylie Minogue o David Beckham, santa patrona de las amas de casa de Québec, hasta su familia es famosa. En Montreal todos conocen la cadena de restaurantes de los Dion (Nickels), a René Angelil, el marido y manager de “notre Céline nacional”, y a maman Dion, con su sinnúmero de obras de caridad. Québec sin su Céline sería como Colombia sin su Juanes.

jueves 5 de marzo de 2009

wrong number

9 meses en Canadá

10.000
CAD eran mis ahorros para vivir tres meses en Canadá (presupuesto para dos personas).

10 CAD cuesta un paquete de Camel. Ya no fumo.

3 veces he visto que mencionan a mi país de origen en los diarios de Montréal: Cuando liberaron a Ingrid Betancourt, cuando un padre secuestró y mató a su propio hijo, y cuando miles de personas fueron estafadas con varias réplicas del viejo esquema Ponzi (pirámides)

3'976.455
veces han mencionado a Celine Dion desde que llegué a Montréal. No la soporto, con su rostro que me recuerda a los transexuales de la carrera 15 en Bogotá.

27 mi edad según wii age (ya quisiera yo tener 27 otra vez)

33 grados era la temperatura el día en el que llegamos a Montréal

-33 grados de sensación térmica tuvimos en enero.

1 vez fui a Welcome Hall mission para pedir ayuda alimentaria (eufemismo para decir que fui a que me regalaran comida)

0 dolares he ahorrado hasta ahora

35000
personas estuvimos en el parque Jean Drapeau viendo a Radiohead. All Hail Radiohead!

15,50
CAD me costó "The brief wondrous life of Oscar Wao", de Junot Díaz, uno de los mejores libros que he leído este año.

0 amigos de origen canadiense.

10 CAD cuesta el gramo de marihuana, en el Mont Royal o en el parque Emile Gamelin. No paguen más que eso.

2 veces he ido a comer a Schwartz's. Delicioso, hay que volver.

148 días tuvieron que pasar, contando desde el día en el que llegamos, para que mi esposa comenzara el curso de francés que ofrece el gobierno de Québec (la famosa francisation).


4 botellas de Jack Daniel's me he bebido desde que llegué. Muy poco, lo acepto, es que bebo más vino ahora.

6 minutos duró la entrevista en el consulado de USA en Ottawa para solicitar la visa de turista (la obtuvimos)

viernes 23 de mayo de 2008

Time and time again

Noviembre 29, 1999. Me preparaba para irme a vivir a Lille (Francia). El 31 de diciembre de 1999 estaba en los Campos Elíseos, en Paris, bebiendo mal whisky, pasé mi primera noche en la calle.

Dejé Lille en octubre de 2001, destino Madrid. En Madrid estuve poco menos de un año, estudiando, y volví a Colombia en septiembre de 2002. Nunca pensé que me volvería a ir.

De esa experiencia me quedaron muchas cosas. Siendo Lille una ciudad poco frecuentada por hispano hablantes, el francés que aprendí sirvió para muchas cosas, entre ellas para pasar la entrevista de selección de Québec con relativa tranquilidad.

¿Por qué no me quedé? Principalmente, porque iba a estudiar, no tenía un proyecto de inmigración sólido, y creía, fundadamente, que en Colombia todavía tenía cosas por hacer. Por otra parte, están las circunstancias particulares de cada país:

En Francia, el Estado hace lo posible para que no te quedes. Pero de los franceses, (en especial de la gente del Nord-Pas de Calais), tengo muy buenos recuerdos.

En España, sucede algo distinto. Es un país que vale la pena conocer, es bellísimo y muy vital. Sin embargo, el trato a los inmigrantes, y en especial a los inmigrantes sudamericanos o del mahgreb, deja mucho que desear. Y mejor me detengo ahí. Supongo que hay cosas peores, como la Italia de Berlusconi, que quiere criminalizar la inmigración ilegal.

jueves 22 de mayo de 2008

Half a world away

Si no me equivoco, Air Canada lleva poco más de dos años operando el vuelo Toronto-Bogotá. Antes de esto, los que viajábamos de Colombia a Canadá debíamos pasar por USA, que nos pide visa de tránsito a los nacionales colombianos, o por México, que por ahora no nos pide ese visado. Así, a la hora de planear el viaje, ademas de tiquetes, impuestos de salida, tasa aeroportuaria, etc, había que tener en cuenta el tiempo ylos costos del trámite del visado de tránsito.

Otra cosa que ha cambiado es el precio de los tiquetes. La devaluación del dólar americano hace que, para los que ganamos en pesos colombianos, no sean tan caros los tiquetes como hace dos años. Claro, esto durará poco, porque los precios del petróleo en alza van a hacer del viaje en avión una experiencia costosa.

Compramos entonces, one-way ticket, por internet (despegar.com), Bogotá – Toronto – Montreal. ¿Qué llevamos? Mejor comienzo por lo que no llevamos: nada de ollas, sartenes, muebles, cobijas, perros, gatos, etc. Habrá que confiar en Ikea, para los muebles, y en Dollarama, para lo de cocina. No puedo negar que hay algo que quisiera llevar y no puedo: los libros. Cualquiera que se haya mudado sabe que los libros pesan muchísimo, y en mi caso, no son diez, ni veinte cajas, son muchas más, que dejaré en la casa paterna, mientras pienso como hacerlos llegar a Canadá. Otras cosas, como la música, se han facilitado mucho gracias a las nuevas tecnologías, todo cabe en el computador portátil.

Nunca he pedido, y nunca daré, consejos sobre equipaje. Es algo tan personal, que lo que para muchos es imprescindible, para otros es superfluo y engorroso. Me iba a venir con un párrafo lleno de lugares comunes en el que decía que lo que hay que dejar es la amargura, la inseguridad y la tristeza, pero a tiempo logro arrepentirme. Es tan fácil ser cursi en un blog.

lunes 12 de mayo de 2008

Another brick in the wall, part I

2005. Creo que fue en un bar en Bogotá. Como en casi todas partes, el éxito de un sitio es proporcional a lo atestado que esté, y esa noche no cabía una persona más. Si has bebido, tienes que prepararte para hacer fila por un buen rato antes de poder entrar al baño. Los dueños lo saben, y por eso, ponen a tu disposición mientras haces la fila un estante lleno de tarjetas publicitarias, con anuncios de perfumes, ropa y… ¿Québec? Pues si, una tarjeta postal decía algo como “si eres profesional, joven y sabes francés o deseas aprenderlo, Québec puede ser para ti… consulta el sitio de immigration Québec”.

Guardé la tarjeta para luego mirarla con calma, en ese momento tenía otras prioridades.

Ahora que estoy listo para irme, pienso que nunca volví a ver una tarjeta así en ningún otro bar. Jamás. Si esto fuera un libro de Paul Auster, diría que esa tarjeta me estaba esperando (además, quedaba sólo una, si tardo un minuto más en ir al baño nunca la habría visto).

Volvamos al contenido de la tarjeta: traía 3 condiciones (profesional, joven, hablar francés o querer aprenderlo). En mi caso, aunque pensaba que no era joven (tenía 31, creo, y siempre he pensado que uno es joven hasta los 26) parece que para el gobierno de Québec eres joven hasta los 35, y hablaba francés e inglés.

Unas semanas después, en uno de esos días infernales con los que Bogotá castiga a los que insisten en quedarse (tráfico de locos, intentos de robo, lluvia torrencial, buses que te quieren matar sin ningún motivo, polución, ruido, etc.) me volví a preguntar si estaba haciendo lo que quería en mi vida.

De nuevo estaba con ganas de irme para otra parte, comenzar de nuevo, nunca se me pasó por la cabeza ser abogado toda mi vida, siempre he creído que ejercer una profesión por 10 años es más que suficiente razón para probar otra cosa. Tampoco me interesa vivir en el mismo lugar, o ver la misma gente todos los días. En los 3 años que viví lejos, no eché en falta la comida o la música, escuchar otros idiomas no me asusta, me enriquece, y las estaciones no fueron un problema para mí.

¿Y a todo esto, que decía mi esposa? Pues estuvo de acuerdo conmigo, ella tampoco quiere hacer lo mismo toda su vida, y la inmigración, lejos de asustarla, es un reto que ella necesita y espera.

Entonces, entramos al sitio Web de immigration Québec, y completamos la evaluación en línea. El resultado de la evaluación, nos invitaba a enviar una solicitud de certificado de selección, lo que hicimos en enero de 2006. Y a esperar.

miércoles 7 de mayo de 2008

Mysterious ways

Todo podría haber sido distinto. No mejor o peor, pero distinto. Podría seguir en Lille, donde trabajaba como traductor. O hacer lo mismo que muchos antes que yo: quedarme en Madrid, donde estudié un postgrado. Ahora tendría la residencia española, y probablemente la nacionalidad.

En otra vida, seguiría en Bogotá, haciendo carrera en la burocracia. O en Manizales, de profesor universitario. En fin, creo que me estoy extendiendo mucho, sólo quería decir que migrar a Canadá es sólo uno de los caminos que se pueden escoger. Y bueno, a un mes de viajar, no está de más recordar que (por fortuna) siempre hemos tenido alternativas. Nada nos obliga a irnos, pero, por otra parte, tampoco nada nos obliga a quedarnos.

martes 6 de mayo de 2008

We're in this together

Este no pretende ser más que un experimento temporal, documentando la vida de una pareja que decidió cambiar de país de residencia. Desde Colombia, pasando por Manizales y Bogotá, hasta Canadá, llegando a Montréal. A un mes de comenzar el viaje, con la vida metida en dos maletas.